Como en humanos, la hipertensión (presión arterial alta) es una grave enfermedad en gatos, que causa serios daños.

Al igual que en las personas, la hipertensión puede permanecer invisible, sin causar síntomas evidentes durante mucho tiempo, por eso se la conoce como el “asesino silencioso”.

El riesgo de padecer hipertensión, justo como en las personas, aumenta con la edad y también si hay problemas renales.

1 de cada 6 gatos de mas de 7 años sufre hipertensión.

¿Por qué es importante la hipertensión en los gatos?

La hipertensión es perjudicial para el organismo, afectando principalmente a los siguientes órganos:

  1. Ojos. Los gatos pueden llegar a perder la visión por hemorragias en el ojo, uveítis y desprendimientos de retina.  Se calcula que entre el 40 y el 70% de los gatos con hipertensión tiene lesiones de retina.
  2. El corazón. La hipertensión mantenida dificulta el trabajo del corazón para bombear sangre. En casos severos se puede producir un fallo cardiaco congestivo, que suele manifestarse con problemas respiratorio, y letargia.
  3. Cerebro y sistema nerviosos. El sangrado en el cerebro puede causar signos neurológicos como andar tambaleantes, temblores e incluso el coma.
  4. El riñón. La posibilidad de sufrir insuficiencia renal crónica se agrava en casos de hipertensión y también la agravaría si existiese anteriormente.

¿Cómo puedo saber si mi gato tiene la tensión alta?

Existen varias técnicas y equipos disponibles para medir la presión arterial en los gatos. El equipo utilizado suele ser similar al que se usa habitualmente en las personas, con un brazalete inflable colocado alrededor de una de las patas o la cola. Medir la presión arterial solo toma unos minutos, no produce dolor y es extremadamente bien tolerado por la mayoría de los gatos. En nuestra Clínica Amable con los gatos, nuestro personal Cat-lover, lo hará con la mayor delicadeza para que no sufra ningún estrés y sea una experiencia positiva.

¿Cuándo se debe medir la tensión en los gatos?

Para detectar la hipertensión en forma temprana, y debido a que es más común en gatos mayores, se recomiendan controles regulares de la presión arterial en gatos a partir de los 7 años de edad. Inicialmente, esto se puede hacer una o dos veces al año. La evaluación de la presión arterial debe incluirse en el examen clínico de rutina de todos los gatos mayores.

En el control geriátrico de nuestros Planes de salud CECLIVET para gatos, incluimos el control de la tensión sanguínea. Consúltanos.

La presión arterial también debe evaluarse cuidadosamente en cualquier gato con enfermedad renal crónica, hipertiroidismo, enfermedad cardíaca, en gatos con ceguera repentina o en gatos con otros signos oculares o neurológicos que puedan sugerir hipertensión subyacente.

Un examen ocular detallado también es esencial ya que la enfermedad ocular es común en los gatos hipertensos. En gatos levemente afectados, pueden observarse cambios sutiles en la apariencia de los vasos sanguíneos en la parte posterior del ojo (retina) y en la retina en sí. En los gatos más gravemente afectados, los cambios pueden ser dramáticos e incluyen desprendimiento de retina y sangrado en el ojo. Las anomalías generalmente se detectan en ambos ojos, aunque pueden ser más graves en uno.

En resumen…

Siguiendo las recomendaciones de la ISFM (The International Society of Feline Medicine):

  • Un diagnóstico precoz es la clave para luchar contra la hipertensión. Comenzar a tratar pronto puede prevenir que el gato pierda la visión, o sufra problemas renales, o neurológicos por la presión alta.
  • Por eso se recomienda medir la presión al menos una vez al año, en gatos a partir de los siete años o gatos con enfermedad renal o hipertiroidismo.
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